Sobrepensamiento y sus implicaciones

Sobrepensamiento y sus implicaciones

 
El sobrepensamiento, conocido clínicamente como rumiación o busybrain, es el hábito de analizar excesivamente situaciones pasadas o preocuparse de forma cíclica por el futuro sin llegar a una solución.

No es solo un "mal hábito" mental; tiene una base biológica profunda. A nivel neurológico, el sobrepensamiento se relaciona con la dificultad del cerebro para gestionar sus propias redes de energía y control.

El cerebro humano opera principalmente a través de tres áreas clave cuando sobrepensamos: La Red Neuronal por Defecto que se activa cuando divagamos (no estamos enfocados), la amigdala que libera cortisol porque interpreta los sobrpensamientos como amenaza  y la corteza prefrontal que su función es detener los pensamientos improductivos se debilita.

El sobrepensamiento es más intenso bajo estrés, ansiedad o tras períodos de alta exigencia como el final de un largo período laboral, el cierre de una venta con un cliente importante, antes del inicio de un viaje. La sensación es de estar abrumado con agotamiento mental y con muchas tareas pendientes todas al mismo tiempo. 

Aunque suele presentarse de forma temporal y después de cruzar algún evento crítico, el sobrepensamiento puede tener algunas consecuencias:

Impacto en la Salud Mental y Cognitiva. El cerebro gasta una cantidad enorme de energía al "sobrepensar" y es alimento de la ansiedad y depresión. Se reduce la creatividad e incrementa la fatiga mental.

Consecuencias Físicas. Tu cuerpo no distingue entre una amenaza real y un pensamiento estresante; ante ambos reacciona igual. Al elevarse la producción de cortisol se debilita el sistema inmunológico.  Provoca insomnio. También puede producir inflamación del colon y acidez. Tensión muscular y cefaleas.

Efectos en la Vida Social. Puedes malinterpretar comentarios de amigos o pareja, buscando significados ocultos donde no los hay, lo que genera conflictos innecesarios. El esfuerzo que requiere socializar cuando tu mente está "gritando" puede hacer que prefieras quedarte solo para no tener que procesar más información.

¿Cómo romper el ciclo de sobrepensamiento?

Primero hay que ser conscientes y ejecutar pensamiento crítico a lo que estoy pensando. En otras palabras hacerte cargo de uno mismo.

Dado que se trata de un patrón de "encendido" de redes neuronales, el objetivo es entrenar al cerebro para cambiar de red:

Uno. Realizar una tarea que exija alta atención (un rompecabezas, ejercicio intenso) obliga al cerebro a apagar la Red por Defecto y encender la red de atención ejecutiva. 

Y Dos: El sobrepensamiento suele atacar de noche porque no hay estímulos externos.

Mantener una rutina estricta ayuda a regular el ritmo circadiano y bajar los niveles de cortisol nocturno.

En VIVIENDO CON SENTIDO compartimos contenido de alta calidad para personas que como tú,  buscan incrementar su estado de consciencia y  bienestar. ¿Cómo manejas el sobrepensamiento? Deja tus comentarios.


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