Inicio
Enseña con el ejemplo.
Enseña con el ejemplo.
En la crianza, las palabras pueden informar, pero es el ejemplo el que arrastra. Los hijos, más que escucharnos, nos observan: somos su primer y más importante "modelo de mundo".
¿Cómo se traduce el "enseñar con el ejemplo" en el día a día?
Si queremos hijos que mantengan la calma bajo presión, deben vernos gestionar nuestras mañanas estresantes con paciencia.
Por ejemplo: Si se derrama el jugo y tu reacción es de resolución tranquila en lugar de un grito, les estás enseñando resiliencia y control emocional.
Las discusiones en voz alta y gritos delante de los niños, no hacen otra cosa que elevar el estrés familiar. Elige un momento adecuado para tratar desacuerdos privilegiando la comunicación asertiva.
Enseñar con el ejemplo no es solo una técnica de crianza, es la base sobre la cual se construye la identidad de un niño.
Los niños son, por naturaleza, observadores antes que receptores de instrucciones.
Desde que nacemos, poseemos algo llamado neuronas espejo. Estas células cerebrales nos permiten aprender nuevas habilidades y sentir empatía simplemente observando a los demás. Cuando un niño ve a su padre o madre gestionar el estrés con calma, su cerebro está "ensayando" esa misma respuesta.
La brecha entre "lo que dices" y "lo que haces" es donde se pierde el respeto.
No podemos pedirles que dejen el celular si nosotros respondemos correos mientras ellos nos hablan.
No podemos explicar con un manual cómo ser resiliente o empático. Los niños aprenden a regular sus emociones viendo cómo los adultos manejan la derrota o el fracaso, las discusiones en pareja y el cansancio después del trabajo.
Las reglas se obedecen por miedo o deber; los valores se integran por admiración.
La honestidad no se enseña castigando la mentira, sino siendo honestos incluso cuando es incómodo para nosotros.
La gratitud se aprende viendo a los padres dar las gracias al mesero o entre ellos mismos.
Como padres o cuidadores, no necesitamos ser perfectos. De hecho, dar el ejemplo de cómo pedir disculpas y reparar un error es una de las lecciones más potentes que un niño puede recibir. Les enseña que los humanos fallamos, pero que tenemos la capacidad de corregir el rumbo.
"Tus hijos seguirán tu ejemplo, no tu consejo."
En VIVIENDO CON SENTIDO compartimos contenido de alta calidad para personas que como tú, buscan incrementar su estado de consciencia y bienestar. Con tu generosidad llegamos a más personas. ¡Comparte este artículo a alguien de tu estima!













Esta publicación aún no tiene comentarios disponibles.