¿La vida es sueño? La importancia de dormir bien

¿La vida es sueño? La importancia de dormir bien

 
¿Te has preguntado por qué una persona pasa casi un tercio de su vida durmiendo?

Pasar aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo no es un error de la evolución humana, sino un proceso biológico crítico y aunque en apariencia dormir es un estado pasivo, nuestro cerebro y nuestro cuerpo realizan tareas que serían imposibles si permaneciéramos despiertos.

Estas 4 cosas que pasan cuando estamos dormidos te sorprenderán:

1.- Durante el sueño profundo, el espacio entre las neuronas aumenta hasta un 60%, permitiendo que el líquido cefalorraquídeo fluya con mayor libertad para eliminar desechos metabólicos tóxicos que se relacionan con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

2.- El cerebro no "se apaga", sino que cambia su modo de procesamiento. Decide que hay que colocar en nuestra memoria a largo plazo y que descartar. Se fortalecen las conexiones sinápticas, "consultar con la almohada" realmente ayuda a ver soluciones que antes no veíamos.

3.- Sueño reparador. Se segrega la hormona del crecimiento, principalmente durante el sueño profundo. En adultos, no es para crecer en estatura, sino para reparar tejidos, regenerar células y sanar heridas. También se fortalece el sistema inmunológico.

4.- Dormir formó un mecanismo de seguridad en la evolución ya que permitía ahorrar energía y meterse a la cueva durante las horas de oscuridad protegía a nuestros ancestros de depredadores nocturnos.

Lo anterior confirma la importancia de dormir bien principalmente en la etapa de la vida en plenitud.  La higiene del sueño en adultos mayores es fundamental para mejorar la calidad de vida, ya que con el envejecimiento los patrones de sueño cambian de forma natural: el sueño se vuelve más ligero, se producen más despertares nocturnos y existe una tendencia a dormir y despertar más temprano.

Así que estas son recomendaciones para tomar control de tu vida, incluyendo tus horas de sueño:

Ejecuta una rutina para sincronizar tu reloj biológico. Acuéstate y levántate a la misma hora todos los días, sin importar si es fin de semana. Durante la mañana toma al menos 30 minutos de luz solar. Y si tomas siestas, que sean antes de las 3:00 PM y como máximo 30 minutos.

Acomoda tu espacio para dormir. Si tienes TV en tu cuarto sácala. Si lees acostado, evítalo. Mantén tu habitación oscura y con alguna luz nocturna en el pasillo o en el baño para evitar caídas, retina alfombras o muebles que puedan ser obstáculos.

Durante el día. Incorpora una rutina de ejercicio por la mañana. Limita el consumo de café, té e incluso alcohol, este último aunque parezca que induce al sueño es dañino. Y durante la tarde cena ligero 2 o 3 horas antes de acostarte. Reduce agua y líquidos al final de la tarde.

¿Qué resultados puedo esperar con una buena higiene del sueño?

Mejorar el sueño te permitirá despertar con mejor ánimo para conectarte a tu rutina diaria. Y una buena recomendación es observar que si tomas algún medicamento por prescripción médica, tu doctor esté al tanto de los efectos secundarios y cómo están afectando tus horas de sueño.

En VIVIENDO CON SENTIDO compartimos contenido de alta calidad para personas que como tú,  buscan incrementar su estado de consciencia y  bienestar. Por eso nuestra recomendación es que si padeces de insomnio frecuente visites a un profesional de la salud con altos estándares éticos y prestigio.

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