Dime con quien andas y te diré quién eres. Adolescencia y Amigos

Dime con quien andas y te diré quién eres. Adolescencia y Amigos

 
Ese refrán nunca es más real que en la adolescencia. Como vimos, para el cerebro de tu hijo, la aprobación de sus pares es una cuestión de supervivencia biológica, no solo un capricho social.

Sin embargo, para un padre, este es uno de los temas que más "drama" genera. Si críticas a sus amigos, el adolescente lo sentirá como un ataque personal y se unirá más a ellos para defenderse.

¿Por qué los amigos "mandan" más que tú ahora?

La neurociencia nos explica que durante esta etapa, el cerebro desarrolla una hipersensibilidad social.

El sistema de recompensa se activa mucho más cuando hay amigos presentes. Un adolescente es capaz de tomar decisiones sensatas cuando está solo, pero bajo la mirada de sus pares, el deseo de pertenencia anula la lógica de la corteza prefrontal.

Tu hijo está intentando responder a la pregunta "¿Quién soy?". Para encontrar la respuesta, necesita espejos fuera de casa. Sus amigos son esos espejos.

No ataques al amigo, describe la conducta

Si sientes que sus amistades no son una buena influencia, el peor error es prohibirlas o insultarlas. Eso crea el efecto "Romeo y Julieta": el vínculo se fortalece por la oposición externa.

Error.  "Ese chico es un vago y no me gusta que te juntes con él".
Acierto: "Me he fijado que cuando estás con él, sueles llegar más tarde de lo acordado y te noto más irritable. Me preocupa cómo ese grupo está afectando tu tranquilidad".
Por qué funciona: Atacas el comportamiento, no a la persona.

La mejor forma de saber quiénes son sus amigos es verlos en su hábitat natural. Fomenta que se junten en tu casa. Ofrece comida (la comida es el lenguaje universal de los adolescentes) y dales espacio, pero mantente presente de forma periférica.

No necesitas hacerles un examen. Observar cómo interactúan entre ellos te dará mucha más información que cualquier pregunta directa a tu hijo.

Enséñale a "leer" a las personas

En lugar de imponer tu juicio, ayuda a tu hijo a desarrollar el suyo propio. Hazle preguntas que lo inviten a reflexionar sobre sus vínculos:

¿Cómo te sientes después de pasar tiempo con ellos?
¿Te sientes con energía o agotado?"
¿Sientes que puedes decir lo que piensas cuando estás en ese grupo?
¿Qué es lo que más admiras de tu mejor amigo?

El "Plan de Salida" 

A veces los adolescentes terminan en situaciones de riesgo solo porque no saben cómo decir "no" frente a sus amigos sin quedar mal. Ayúdalo a crear una "excusa de oro":

Acuerden una palabra o un emoji clave. Si él te envía ese mensaje, tú lo llamas inmediatamente y le dices: "Tienes que venir a casa ahora mismo por una emergencia familiar".  Así, él queda como la "víctima" de sus padres estrictos frente a sus amigos, pero se mantiene a salvo. Y todos felices.

Usa tu "mano izquierda” para evitar el drama

Si sus amigos fuman o beben, evita el "Te prohíbo verlos, son una mala influencia.", mejor di: "Me preocupa que te veas presionado a hacer algo que dañe tu salud solo por encajar. ¿Cómo manejas eso cuando pasa?"

Si tu hijo ha dejado de lado sus estudios por salir, no digas: "No sales más hasta que subas las notas" rebate diciendo: "Parece que el tiempo con tus amigos está absorbiendo el tiempo de tus metas. ¿Cómo podrías equilibrar ambos?"

Si sus amigos te parecen irrespetuosos. No lo regañes y digas: "No quiero a esos maleducados en mi casa" mejor aclara "Me incomoda el trato que vi hoy. En esta casa valoramos el respeto, ¿podrías hablar con ellos sobre esto?"

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