Pensamiento consciente no significa perfecto

Pensamiento consciente no significa perfecto

 
A medida que pasamos distintas etapas de nuestra vida tal parece que nuestra capacidad de juzgar, distinguir y valorar los eventos o fenómenos de nuestro alrededor con inteligencia y prudencia se van amplificando.

Aunque ciertamente, existen personas con estilos de "pensamiento infalible” que son más bien un mecanismo de defensa. Buscan mantener una imagen de invulnerabilidad para no enfrentar la inseguridad interna. 

  • Niega la vulnerabilidad: Admitir el error  significa una derrota total. Por eso, suele recurrir a la justificación ("Lo hice por tu bien").
  • Juicio constante: El soberbio mide a los demás (y a sus hijos) bajo una vara inalcanzable, proyectando su necesidad de perfección en ellos.
  • Superioridad moral: Siente que sus sacrificios le otorgan una especie de "crédito" que los demás deben pagar con gratitud o sumisión.
  • Inmovilidad: Es un pensamiento rígido. "Yo soy así" o "Así se hacen las cosas" son sus frases de cabecera.

El pensamiento consciente en cambio es la clave de las decisiones acertadas en la vida, incluso en los negocios.  Ser consciente es saber que la vida es cambio, decisión y acción; es tener claro lo que importa y lo que no, es saber lo que está bien y lo que no, saber el porqué de las cosas que nos suceden y tener la capacidad de visualizar y de prever las consecuencias de nuestros actos.

Una persona consciente tiene la habilidad de adaptarse y reaccionar a las circunstancias del entorno con un margen de utilidad mayor para hacer lo correcto y lo que más le conviene. 

Cuando somos conscientes de nosotros mismos, somos capaces de guiarnos por la razón y de contener nuestros impulsos. 

La gente que es consciente tiene presente que todo puede cambiar en un instante, que la vida es frágil y que todo lo que existe algún día tendrá un final. 

Ser consciente es saber que en la vida no hay nada gratis y que el bienestar se causa, no se espera; es comprender que el trabajo da como resultado la percepción de dinero y que, cuando el dinero llega a nuestras manos, debemos cuidarlo y administrarlo para sustentar nuestra vida.

El mayor éxito al que podemos aspirar los seres humanos es llegar al final de nuestro camino con más instantes felices que tristes, y haber sabido vivirlos envueltos en la magia de amar y ser amados.

Una de las condiciones para que fluya el pensamiento consciente es vivir en cada latido y en cada suspiro. Y no en sentido metafórico. Vivir el presente.

Algunas personas al expresarse lo hacen con una perspectiva como si el tiempo no hubiera transcurrido. Hablan de eventos o fenómenos que ocurrieron ayer, la semana pasada, hace un mes, el año pasado o hace 10 ó 20 años. En cómo se sintieron en ese momento. Otras cuando hablan, comunican pensamientos o hechos que no han ocurrido aún y tal vez nunca ocurra, pero que les generan emociones de angustia.

El mensaje es claro: Muchos eventos o fenómenos ocurren fuera de mi. No tengo control sobre ellos. No todo lo que ocurre es ventajoso o agradable. Sin embargo, el pensamiento consciente me permite establecer una relación con esos eventos y adaptarme a las circunstancias con una mejor actitud.

En VIVIENDO CON SENTIDO compartimos contenido de alta calidad para personas que como tú,  buscan incrementar su estado de consciencia y  bienestar. ¡Comenta y Comparte! 

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